En la vida somos hojas secas bailando al compás del viento...
Bailamos al compás de la vida y esta nos mece. Dicen que el destino no existe y aun así luchamos incansablemente contra él tantas veces haciéndonos daño, produciéndonos angustias. Nos hemos dejado guiar tantas veces por esas tristezas, y como buenas humanas que somos, nos hemos rendido algunas veces ante ellas…
Nos preocupamos tantas veces por esos absurdos, por pedazos de pasados que son ya historia, nos preocupamos por vivir la vida y la vamos dejando atrás cada día un poquito más. Quisiéramos tomar a pecho eso de ser una hoja, simplemente empezar a entender: todo se resume en crecer, cambiar de color y caer… Solo que las personas tardamos demasiado en crecer, más tiempo aún en cambiar de color.Queremos dejar solo que el viento nos roce y después a la altura de la vida donde comprendemos que es vivir realmente dejarnos llevar, jugar, bailar alegre, flotar y en algún momento imagino que esperar el lugar aquel donde llegaremos a caer y volvernos tierra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario